Prestar atención a los días de compra

Los precios en Internet oscilan hasta un 40 por ciento a lo largo de una misma semana. Los productos
de electrónica tienen tendencia a ser más baratos los miércoles. Para los zapatos, ese día suele ser el jueves, y el viernes para los productos de belleza. Por lo general, los comercios on-line suelen ser más caros durante el fi n de semana. Ya hay servicios deseguimiento de precios, que permiten crear una alarma para un producto concreto y recibir un correo electrónico cuando baja el precio.

Controlar el precio a posteriori

Si los precios bajan en los días siguientes a su compra, puede reclamar al vendedor. Si este le ha prometido un mejor precio garantizado, tiene que cumplir. Si no es así, siempre puede confiar en que tenga el detalle de compensar la diferencia. No hace falta que envíe el producto de vuelta,normalmente basta con mandar un e-mail. Amazon ofrece una función especial que permite informar de un precio más barato.

Estar atento a los costes añadidos

Muchas veces, las tiendas on-line ofrecen productos como impresoras, máquinas de café o cámaras
digitales a unos precios relativamente bajos, mientras que  los complementos necesarios para su
funcionamiento (como cartuchos de tinta, cápsulas de café o tarjetas de memoria) son considerablemente más caros que en otros lugares. De esa manera, si al fi nal realiza la
compra atraído por ese producto principal barato, el comerciante acaba compensando su margen… y usted acaba pagando más.

Calcular el precio final

Esté atento a los gastos de envío, procesamiento y servicio. Pueden encarecer de forma considerable ofertas aparentemente económicas. En portales de comparativas de precios como Idealo. es lo mejor es ordenar  los resultados por «precio total». Más complicado resulta en el caso de los costes extras de las páginas de viajes. Muchas de ellas exigen 20 euros por persona por el pago con tarjeta de crédito,
50 euros por el transfer hasta el hotel o 15 euros por llevar una maleta. Puede informarse de sus derechos en las asociaciones de consumidores.

Mantener la calma

«Esta habitación la están mirando 10 personas», «solo 3 unidades disponibles»… Con anuncios de este tipo, los comercios intentan empujarlo a tomar una decisión rápida. Lo mejor es no dejarse
presionar. Este consejo es especialmente pertinente para las páginas de viajes. Si se pone en contacto
directamente con el hotel, es probable que pueda negociar mejores condiciones que si reserva a través de unos portales de turismo que suelen embolsarse una comisión de hasta el 20 por ciento.

Detectar lasfalsifi caciones

Al buscar artículos de marca en Internet, por ejemplo usando Google, conviene fi jarse bien en la lista de enlaces. A menudo se ocultan en ella nombres de tiendas falsos. Pequeñas diferencias en la  escritura o añadidos al nombre de marca son los métodos preferidos por los falsifi cadores. Por norma, en tiendas que le resulten desconocidas debería evitar pagar por adelantado; hágalo
solo cuando haya recibido la mercancía.

Desconfiar de las valoraciones

Se estima que hasta el 30 por ciento de los comentarios que los clientes hacen a productos o servicios
son falsos. Debería tomarse con especial escepticismo aquellos que resulten demasiado eufóricos o de contenido muy genérico. Algunos comercios, comon Amazon, ofrecen por separado las valoraciones que proceden de clientes que han comprado ese producto en la propia tienda («compra verifi cada de Amazon»).

Consultar varias páginas de precios

Los buscadores aparentemente independientes tampoco ofrecen siempre las mejores ofertas. A menudo, en los primeros lugares de la lista de resultados aparecen anuncios pagados que apenas se
distinguen visualmente de los resultados reales. Y lo que muchos no saben es que portales como Check24, Verivox y Toptarif tienen acuerdos comerciales con compañías aseguradoras. Las
organizaciones de consumidores sospechan que muchas de estas páginas recomiendan a sus
socios para aumentar las comisiones que reciben.

Estudiar los créditos rápidos a fondo

Muchos comercios  electrónicos ofrecen a sus clientes créditos o pagos a plazos. Los intereses
especialmente bajos no son más que ganchos. Por lo general, solo son válidos para una suma concreta, unos plazos determinados o una solvencia muy alta. También hay que estar alerta ante otros factores, como costosos números de asistencia telefónica, unas condiciones de amortización poco fl exibles y
comisiones elevadas.

Leer la letra pequeña

Pasar de largo por las condiciones de uso y las cláusulas de los contratos puedesalir muy caro. Al menos, debería comprobar los riesgos en los que podría incurrir en transacciones que supongan mucho dinero. Por ejemplo, las ofertas baratas de alquiler de coches suelen ir asociadas a obligaciones
para el cliente que pueden llegar hasta a tener que reemplazar el vehículo en caso