A más dinero, menos empleados

En 1964, la compañía más importante de EE.UU. era AT&T, valorada en 267.000 millones de dólares de hoy y que daba trabajo a 758.611 individuos. Google está valorada en 370.000 millones, pero tan solo tiene 55.000 empleados, la décima parte que AT&T. Loukas Karabarbounis y Brent Neiman, economistas de Chicago, han calculado que la mitad de la reducción de empleados se debe a que han sido sustituidos por ordenadores y software.

Jóvenes preparados y mal pagados

Los jóvenes que acceden por primera vez al mercado de trabajo también tienen problemas. Y no solo en España. El índice de licenciados universitarios en EE.UU. que están “subempleados” (en trabajos que no requieren titulación superior) es más alto que en 2000. El salario promedio de los licenciados ha bajado un 7,7 % en diez años. El mercado exige cada vez mayor preparación a cambio de un salario cada vez menor.

El “software” avanza sin límite

El softwareprogresa de tal forma que la predicción de sus aplicaciones a 10 años vista es casi imposible. ¿Quién hubiera adivinado en 2005, dos años antes del iPhone, el efecto de los teléfonos inteligentes? ¿O que iban a peligrar los empleos en el sector hotelero al alquilar los particulares sus casas a desconocidos en Airbnb? ¿O que Google diseñaría un automóvil que conduce solo y amenaza el puesto de trabajo de cualquier conductor? Ya está ocurriendo…

Somos reemplazables

Los conocimientos que se exigen en la mayor parte de las oficinas raras veces cubren la totalidad de nuestro espectro de inteligencia potencial. La mayoría de los empleos siguen siendo aburridos, repetitivos y fáciles de aprender. Los trabajos de vendedor, cajero, camarero y oficinista dan empleo al 10% de la población activa. Todos estos trabajos son susceptibles de ser automatizados, según un estudio de Oxford sobre rentabilidad laboral.

Trabajos viejos

Es verdad que la tecnología también crea algunos empleos, pero suelen exagerarse las virtudes de «destruir para crear». De cada 10 trabajadores actuales, 9 están empleados en ocupaciones que ya existían hace 100 años, y tan solo el 5% de los empleos generados entre 1993 y 2013 tuvieron lugar en sectores como la informática o las telecomunicaciones. Las industrias más recientes no emplean a muchas personas.