El proceso de destitución de un alto cargo en Estados Unidos, impeachment, es una figura del derecho anglosajón. Por José Segovia

La Constitución de Estados Unidos garantiza que los altos cargos de la Administración puedan ser procesados por la Cámara de Representantes en caso de que cometan delitos graves. Una vez que el Congreso abre el proceso de destitución, es el Senado quien se encarga del juicio. Si las dos terceras partes de los votos de los senadores se decantan contra el acusado, este es destituido e inhabilitado.

Bill Clinton fue absuelto en 1999 tras ser sometido a un proceso de ‘impeachment’ o destitución

De momento, ningún presidente de Estados Unidos ha sido desalojado de la Casa Blanca por este procedimiento. Solo dos de ellos fueron juzgados mediante impeachment, Bill Clinton (1998-1999) y Andrew Johnson (1868), pero ambos fueron absueltos. Richard Nixon dimitió de su cargo en 1974 por el escándalo Watergate, lo que interrumpió su proceso de destitución.

El proceso de destitución de presidentes de Estados Unidos comienza en el Congreso, pero los juzga el Senado

El demócrata Johnson fue inquilino de la Casa Blanca sustituyendo a Abraham Lincoln tras su asesinato pocos días después de finalizar la guerra de Secesión. Su política de reconciliación hacia los estados sureños y sus esfuerzos para incorporar a los confederados a la Unión provocaron la reacción de los republicanos en la Cámara de Representantes, que lo acusaron de actos criminales y promovieron su destitución. Pero fue absuelto por el Senado.

Lo mismo que Bill Clinton, que fue acusado de perjurio y obstrucción a la justicia, denuncias que surgieron tras desvelarse las relaciones sexuales que mantuvo con Monica Lewinsky, becaria de la Casa Blanca. En 1999, el Senado lo absolvió. El presidente Nixon no tuvo tanta suerte. Cuando se destapó que colaboradores suyos habían participado en el robo de documentos en el complejo de oficinas Watergate de Washington D. C., sede del Comité Nacional del Partido Demócrata, se inició una investigación que involucró a altas personalidades del Gobierno y al propio Nixon. Una cinta de audio desveló que el presidente había mentido a la nación, por lo que se vio obligado a dimitir antes de que el Senado iniciara su proceso de destitución. El escándalo salpicó a 69 personas, de las cuales 48 fueron encontradas culpables y encarceladas. Dado que la renuncia de Nixon no anulaba la posibilidad de que se lo persiguiera judicialmente, su sucesor en la Casa Blanca, Gerald Ford, lo indultó meses después.

¿’Impeachment’ a Trump?

Sus supuestas relaciones comerciales con Rusia, los pagos millonarios de terceros países a sus empresas y la destitución del director del FBI amenazan su Presidencia.

Causas para la destitución

El presidente de Estados Unidos puede sufrir un impeachment si la justicia demuestra que ha estado involucrado en casos de traición, soborno o por otros delitos graves.