El nuevo año arranca con un asalto masivo a la valla de Ceuta, después de que en 2016 lo intentaran más de 2000 personas. Por V. de A.

Hay muchas formas de empezar el año. Este, por ejemplo, mientras media España – ¿o entera?- debatía sobre el vestido de Cristina Pedroche, unas 1100 personas intentaban, sin éxito, cruzar al asalto la valla fronteriza de Ceuta y otras 100 intentaban llegar en pateras hasta Andalucía y Canarias. Pese al reducido eco que estos intentos recibieron en los medios, lo cierto es que en los últimos meses se han sucedido los asaltos al doble vallado de seis metros de altura que separa Ceuta de Marruecos.

Un total de 85 ONG instan al ministro del Interior a dar explicaciones

Un flujo que no parece remitir, pese a la inversión en seguridad y la colaboración con el reino alauí. Según Amnistía Internacional España, en 2016 más de 2000 personas intentaron entrar por Ceuta y Melilla en, al menos, diez saltos masivos. Una entidad que, además, denuncia que en este último asalto «cerca de 70 personas fueron devueltas de forma automática a Marruecos». Es decir, sin ser identificados y sin escuchar si necesitan protección por ser refugiados. Razón por la cual 85 organizaciones han instado al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, a que explique en el Congreso el protocolo que se ha ordenado seguir a la Policía en casos como este. Su homólogo marroquí, mientras tanto, ha anunciado penas más duras y expulsiones a quienes intenten saltar de nuevo las vallas de Ceuta o Melilla, reforzando así la política de mano dura que el reino alauí viene aplicando desde 2015.