Despropósitos en United Airlines

Menuda racha lleva la compañía estadounidense: violenta expulsión de un pasajero al que sacaron del avión ensangrentado para dar su plaza a un empleado de la casa; prohibición de embarcar a dos adolescentes y una niña porque vestían leggings; picadura de un escorpión a un pasajero en pleno vuelo; expulsión de una pareja que viajaba para casarse; retención de un mexicano que viajaba con su hija de tres años porque otra pasajera sospechó que estaba secuestrando a la niña… La percepción del consumidor de la compañía alcanza sus mínimos.

Las causas de los retrasos

El 45 por ciento de los retrasos se deben a que el avión precedente ha llegado tarde; el 30 lo provocan imprevistos con los equipajes, la limpieza, el repostaje, el catering, fallos con la documentación o el retraso de algún tripulante; en otro 7 por ciento de los casos el culpable es el aeropuerto; y el 18 restante es asunto de la meteorología, la seguridad o las restricciones de tráfico.

Los controladores se duermen

Un vuelo llegó a La Rioja (Argentina) con 35 minutos de adelanto. El aeropuerto estaba cerrado, pero los controladores debían estar ya en la torre. El piloto esperó dando vueltas, pero a la hora de apertura tampoco le contestaron: los controladores se habían dormido y llegaron tarde, no se esperaban que el único vuelo del día fuera tan madrugador. Se les ‘ha caído el pelo’.